Tipos de interés, hipotecas y bolsas: ¿Y qué para tu bolsillo?, la última decisión del BCE

Tipos de interés, hipotecas y bolsas: ¿Y qué para tu bolsillo?, la última decisión del BCE

El BCE ha decidido mantener tipos.. ¡¡bien!! no espera… ¡¡mal!! ¿o no? este tipo de decisiones siempre siempre siempre llevan consecuencias detrás, más positivas o más negativas, pero siempre termina afectando nuestro bolsillo de alguna manera.

A veces parece que en Fráncfort, la sede del Banco Central Europeo, viven en un mundo paralelo. Te levantas, miras las noticias y ves que el BCE ha decidido mantener los tipos de interés, pero que algunos de sus gobernadores ya están dejando caer que quizá haya que volver a subirlos pronto si la inflación, especialmente por culpa de la energía, además de descontrolada se ate el pañuelo en la frente y nos grite “¡Banzai!”. Lo que nos dicen los banqueros centrales, con este lenguaje enrevesado que tanto les gusta, es que la fiesta de la bajada rápida de tipos de interés que algunos esperaban se ha puesto en pausa.

Pero, ¿cómo te afecta directamente a ti que la señora Lagarde decida no tocar el “botoncito” de los tipos?

El euríbor coge aire: malas noticias para las hipotecas

El impacto más rápido de esta decisión y de estas amenazas de futuras subidas lo vamos a notar en las hipotecas. El euríbor es como la “vieja del visillo”, que se entera de todo antes de que pase: cuando el mercado intuye que el BCE podría volver a subir el precio del dinero en los próximos meses, el euríbor automáticamente se tensa y sube.

Si tienes una hipoteca a tipo variable, esto significa que las rebajas en la cuota que llevabas esperando durante meses podrían retrasarse o, peor aún, que te toque pagar más en tu próxima revisión anual. Para que te hagas una idea, estas subidas del índice de referencia, impulsadas por la incertidumbre geopolítica, ya están encareciendo las cuotas y llevándose por delante la capacidad de ahorro de muchas familias.

Y cuidado si estás pensando en comprar casa ahora mismo. Los bancos tampoco son tontos y ya están encareciendo sus ofertas de nuevas hipotecas a tipo fijo para cubrirse las espaldas ante este escenario de mayor inflación. ¿Qué va a suponer esto para el mercado inmobiliario? Muy fácil: al encarecerse la financiación, mucha gente se va a quedar fuera del mercado porque los números simplemente no les dan. Esto debería, a medio plazo, enfriar el número de compraventas y frenar la escalada de los precios de la vivienda, aunque el déficit de oferta sigue sosteniendo el mercado en las grandes ciudades. Todo un rock & roll inmobiliario, ya ves.

Cuentas remuneradas: cuidado con el gancho del “mucho”% y la letra pequeña

En teoría, la cara amable de que los tipos de interés se mantengan altos debería ser para el ahorrador conservador. Si te fijas, los bancos vuelven a inundarnos de publicidad peleando por captar nuestro dinero, ofreciendo cuentas remuneradas con intereses que rondan el 3% e incluso llegan a un goloso 4%. Suena fenomenal tener ahí un refugio seguro para nuestro dinero, ¿verdad?

Pero cuidado, no demos por hecho tan rápido que estamos ante el negocio del siglo. En la banca los milagros no existen, y ese 4% suele ser un gancho comercial diseñado para atraparte. Antes de lanzarte de cabeza a cambiar tus ahorros de sitio, saca la lupa y ponte un buen café para revisar bien la letra pequeña. Muchas de estas «supercuentas» te exigen a cambio domiciliar la nómina, los recibos, gastar un mínimo mensual con sus tarjetas o, peor aún, contratar seguros de vida o de hogar que acaban costándote mucho más de lo que te van a pagar en intereses. Además, a menudo, ese porcentaje tan llamativo solo dura los primeros tres o seis meses, cayendo en picado después. Es evidente que tener el dinero al 0% perdiendo valor es un error, pero mucho ojo con atarte a un banco por un caramelo que a la larga te acabe saliendo caro.

Renta variable: oportunidad en la turbulencia

Y, por último pero no menos importante, la bolsa. El mercado de valores es un animal que odia la incertidumbre, y la idea de que los tipos puedan volver a subir es algo que pone muy nerviosos a los inversores. Cuando el dinero cuesta más, las empresas tienen que gastar más para financiarse y eso reduce sus márgenes de beneficio.

Es muy probable que veamos turbulencias en la bolsa, con caídas en aquellos sectores más endeudados o que dependen de financiación barata (como el tecnológico o el inmobiliario). Sin embargo, y (aquí me he permitido ser un poco más optimista), es precisamente en estos momentos de caídas cuando surgen las grandes oportunidades de compra. Si tienes liquidez y un horizonte de inversión a largo plazo, aprovechar las rebajas del mercado para comprar acciones de buenas empresas a precios descontados suele ser una jugada muy inteligente. Por el contrario, si tienes posiciones en empresas con mucha deuda, quizá sea un buen momento para replantearte vender y recoger beneficios. Pero no lo hagas a la ligera que ya sabes lo que digo siempre.

Llegados a este punto, y para que las cosas queden claras: todo lo que te cuento aquí es una reflexión personal sobre cómo se mueve el mercado y qué entiendo con la lectura de los últimos movimientos del BCE, no una recomendación para que vayas corriendo a cancelar tu hipoteca o comprar acciones. Dejarse llevar por los titulares sensacionalistas y entrar a lo loco es un error de manual. Cada familia tiene sus necesidades y cada persona su traje a medida.

Como siempre, esto es solo mi opinión y lo que voy aprendiendo por el camino. Las decisiones, cada uno las suyas.

Autor: Óscar Fernández Delgado

Este artículo tiene carácter general y divulgativo. No constituye una oferta ni una recomendación personalizada de inversión, ahorro, seguro o financiación.

Los productos financieros y de inversión pueden implicar riesgos. La rentabilidad pasada no garantiza resultados futuros y el valor de una inversión puede subir o bajar.