Renovar bien tus seguros también es ahorrar

Renovar bien tus seguros también es ahorrar

¿Alguna vez te han explicado qué cubre tu seguro? o se han limitado a aplicarte un descuento y ya…

 

¿Te suena eso de «dame tu propuesta y te mejoro el precio»? ¿alguna vez te has preguntado si esa «mejora» de precio es a costa de quitar garantías y coberturas o bajar capitales?

Piensa por un momento, si te ofrezco un seguro de auto 60€ más barato que el que tienes pero te digo que te quito la asistencia en viaje ¿lo contratarías?

Hoy, navegando por la red, como suelo hacer por las mañanas para acompañar a mi café bien caliente, me he encontrado con esta noticia.

ICEA – Los seguros de Hogar, con un 7,4% de crecimiento en primas, impulsan los seguros de Multirriesgos a diciembre de 2025

Y es que muchos seguros de coche y hogar, entre otros, se renuevan automáticamente cuando llega la fecha. Cómodo, sí… comodísimo, pero también hace que a veces sigas pagando sin pararte a ver si ese seguro sigue siendo útil. Recuerda que los seguros tienen una función.

Y el contexto no invita a despistarse. Según datos de ICEA difundidos por UNESPA, el sector cerró 2025 con un crecimiento del 7,79% en primas. En hogar, el incremento fue del 7,4%. Es decir: en general, estamos pagando más. Todo esto está más explicado en el enlace de arriba. Pero no va solo de si el precio sube o baja. Va de algo más importante: si lo que tienes contratado sigue encajando contigo y si realmente las garantías que tienes contratadas te están protegiendo.

Empieza por lo más básico: la fecha de vencimiento (y sí, debes tener una alarman puesta en el Google Calendar que para eso es magnífico). Antes de mirar alternativas, revisa cuándo vence tu póliza y si estás pensando en cambiar o no renovar, tienes que hacerlo como mínimo con un mes de antelación así que puedes darte cuenta tarde, y entonces ya es difícil reaccionar.

Debes revisar muy bien:

·      La fecha exacta de vencimiento, para que «no te coja el toro».

·      La prima actual y la de renovación para saber cuánto nos sube.

·      Las coberturas incluidas y si realmente son las que necesitamos.

·      Las exclusiones por si se nos queda alguna protección que necesitemos fuera de contrato.

·      Las franquicias, a veces tienes muchas coberturas pero todas tienen algún tipo de franquicia y eso puede provocar que no te merezca la pena comunicar el siniestro.

·      Los límites por siniestro, nos podemos encontrar con que no es suficiente la cantidad con que nos indemniza.

·      Cómo comunicar la no renovación, lo repito ¡OJO! con los tiempos para gestionar

La clave aquí es anticiparse, no reaccionar cuando ya nos ha llegado el recibo al banco… ¡¡ya es muy tarde!!

Compara, pero con criterio. Comparar está bien, pero no todo se limita a encontrar “lo más barato”. Se trata de ver si, por un precio razonable, tienes unas coberturas que realmente te protegen. Porque dos seguros que cuestan parecido (o incluso uno más barato) pueden responder de forma muy distinta cuando hay un problema, y aquí ya pasamos a valorar la reputación de la aseguradora.

Y, ahora entramos en terreno «fangoso» con el seguro de coche: ¡mucho OJO con los detalles! que aquí es donde más se cometen errores.

Antes de renovar, revisa:

–       Qué tipo de seguro tienes, si es terceros, terceros ampliado o todo riesgo con o sin franquicia y si hay franquicia de cuánto es.

–       Si la asistencia en viaje es desde el km 0

–       Si cubre animales cinegéticos (eso de atropellar un jabalí y que no te quieran arreglar el coche porque no esté incluido, pues eso… pero recuerda también que tienes que llamar a atestados, debe haber informe de ellos para que te cubran los desperfectos)

–       Si incluye los fenómenos atmosféricos, coche de sustitución, libre elección de taller y demás cosas que suelen poner en un largo etcétera que no siempre nos leemos hasta el final.

–       Los límites de defensa jurídica, esto sí que es muy importante porque a lo mejor con el límite que tenemos cubierto apenas nos da para recurrir una multa o si el límite está condicionado a que sean abogados de la compañía o de libre elección del cliente.

A veces cuando se baja la prima es a costa de quitar coberturas o bajar capitales. Y eso solo se nota cuando hay un siniestro, y lo notarás muchísimo.

En el seguro de hogar es donde más “sorpresas” hay, el problema suele estar en la letra pequeña.

Revisa con cuidado:

–       Capital de continente y contenido

–       Daños por agua (y localización de averías)

–       Daños eléctricos

–       Roturas (cristales, encimeras, sanitarios)

–       Robo dentro y fuera de casa

–       Responsabilidad civil

–       Exclusiones por mantenimiento, aunque aquí es muy sencillo de distinguir, solo tienes que pensar que el seguro cubre si algo se ha roto de forma fortuita, por un accidente. Cuando algo se termina estropeando con el tiempo es mantenimiento. “Un ejemplo por ejemplo”: si tenemos un candelabro sobre nuestra mesa de cristal del salón y se raya con el tiempo porque movemos el candelabro, es mantenimiento; pero si se nos cae el candelabro y rompe el cristal es accidente, ¿veis la diferencia?

–       Límites en objetos de valor, aquí mucho ojo con lo que tenéis en casa, recomendación, si algo por sí mismo vale más de 5.000€, comunícalo a la aseguradora, incluirlo aumentará la prima, pero porque lo tendrás cubierto en caso de siniestro.

Además, piensa una cosa, tu casa y tus cosas no valen lo mismo que hace años. Actualiza los capitales o asegúrate de que la póliza tenga actualizaciones automáticas (aumentan un porcentaje todos los años), puedes estar mal asegurado sin saberlo.

Y, antes de renovar, hazte estas tres preguntas

– ¿Cuánto más voy a pagar que el año pasado?

– ¿Tengo las mismas coberturas… o ha cambiado algo?

– ¿Hay una alternativa que me encaje mejor por un precio razonable sin quitar coberturas o capitales que necesito?

No se trata de cambiar por cambiar. Se trata de no renovar en automático y, sobre todo, de que sepas qué tienes en todo momento.

Una idea importante: “Renovar no debería ser un trámite. Debería ser una decisión

Como siempre, esto es solo mi opinión y lo que voy aprendiendo por el camino. Las decisiones, cada uno las suyas.

Autor: Óscar Fernández Delgado

Este artículo tiene carácter general y divulgativo. No constituye una oferta ni una recomendación personalizada de inversión, ahorro, seguro o financiación.

Los productos financieros y de inversión pueden implicar riesgos. La rentabilidad pasada no garantiza resultados futuros y el valor de una inversión puede subir o bajar.