El miedo no es negocio de todos

El miedo no es el negocio de todos

Llevamos desde hace unos días con la noticia que no deja de sonar en todos los medios: «¡¡el hantavirus!! ya viene otra pandemia, que no cojamos a los enfermos, que sí lo cogemos, que viene el fin del mundooooo…» y me ha hecho pensar un poco en todo lo que llevamos desde hace ya meses, desde que Trump se enorgulleció de derogar no sé cuántas leyes de Biden.

Desde entonces estamos con aranceles, invasiones, guerras, petróleo… y ahora otra más que se suma, el miedo por nueva pandemia con el hantavirus. Pues, mira. He encontrado esta noticia que me gusta en FundsPeople (ES) y que es muy positiva y este es el enlace:  https://fundspeople.com/es/record-de-patrimonio-en-las-mayores-gestoras-de-espana-el-inversor-ignora-la-geopolitica/?utm_source=sfmc&utm_medium=email&utm_campaign=Newsletter_Diaria_Spain_2026050708065/7/2026&utm_term=https%3a%2f%2ffundspeople.com%2fes%2frecord-de-patrimonio-en-las-mayores-gestoras-de-espana-el-inversor-ignora-la-geopolitica%2f&sus_id=003W500000RhOHIIA3

Ni misiles, ni aranceles: los ahorradores no tienen miedo al mercado. Si pones las noticias a cualquier hora del día, parece que el mundo se va a acabar mañana, y en algunos medios incluso no llegamos a la merienda. Que si la escalada de tensión en Oriente Medio, que si los aranceles de Trump, que si la inflación se resiste a bajar. Lo lógico, al ver este panorama, sería pensar que todos estamos vaciando nuestras cuentas para esconder el dinero debajo de un colchón o enterrándolo en el jardín. Pero resulta que los números nos dicen exactamente lo contrario.

Los datos del primer trimestre de este 2026 acaban de dejar claro que la gestión de activos en los grandes bancos españoles no solo no se ha frenado por la guerra o el ruido político, sino que está creciendo a doble dígito y marcando cifras récord. Da igual el tamaño de la entidad o el tipo de cliente: la marea de patrimonio entrante está desbordando al sector.

¿Qué significa esto para ti y para mí? Básicamente, que el ahorrador medio ha cambiado el chip de forma radical.

El inversor se inmuniza al ruido. Hasta hace no mucho, al primer tambor de guerra en algún punto caliente del planeta, los españoles solíamos entrar en pánico financiero. Vendíamos a pérdidas y nos refugiábamos en el efectivo, paralizando nuestros ahorros. Sin embargo, parece que por fin hemos aprendido una de las lecciones más valiosas de la economía moderna: el mundo siempre está en crisis por algo, pero quedarse quieto es la forma más rápida de empobrecerse.

El nivel de confianza del inversor nacional ha tocado máximos. Nos hemos dado cuenta de que, por mucho ruido geopolítico que haya en el telediario, a largo plazo la inflación sigue siendo un enemigo mucho más silencioso y letal para nuestro poder adquisitivo. Que el patrimonio gestionado por fondos haya crecido a un ritmo tan brutal es una gran noticia: significa que estamos protegiendo el esfuerzo de nuestro trabajo poniéndolo a generar rentabilidad en lugar de dejar que pierda valor en una cuenta corriente.

No vale todo, pero vale empezar. Entiendo perfectamente que, leyendo esto, pienses: «¿Y si todos estos inversores se equivocan y mañana estalla otra crisis peor?» La respuesta es que, en realidad, los inversores no están jugando a ser adivinos. Precisamente lo que estamos viendo es el triunfo de la diversificación. Nadie ahorra ni invierte ya pensando en que tiene la bola mágica para esquivar el próximo misil o la próxima guerra comercial. Se invierte asumiendo que el camino tendrá baches, pero que a largo plazo, la constancia —como hablábamos el otro día del Dollar Cost Average— acaba dando sus frutos.

Si todavía tienes tus ahorros parados por miedo a la incertidumbre internacional, estos datos históricos deberían darte un buen empujón de tranquilidad. El mercado sabe convivir con los conflictos. Lo que no puedes permitirte es ser el único que no proteja su dinero de la pérdida de valor constante.

Eso sí, dejarse llevar por esta confianza generalizada no significa entrar a lo loco con el primer “influencer” que veas en redes sociales prometiéndote hacerte millonario en cuestión de meses. Cada familia es un mundo, cada nómina es distinta y cada nivel de tolerancia al riesgo necesita un traje a medida.

Como siempre, esto es solo mi opinión y lo que voy aprendiendo por el camino. Las decisiones, cada uno las suyas.

Autor: Óscar Fernández Delgado

Este artículo tiene carácter general y divulgativo. No constituye una oferta ni una recomendación personalizada de inversión, ahorro, seguro o financiación.

Los productos financieros y de inversión pueden implicar riesgos. La rentabilidad pasada no garantiza resultados futuros y el valor de una inversión puede subir o bajar.